viernes, 25 de septiembre de 2009

The moonspinners summary


When Nicola Ferris arrives outside the Cretan village of Agios Georgios one day early to start her holiday, she hardly
expects to land in the middle of
murder. Yet hardly any time at all passes between stashing her luggage by the bridge into the village and being confronted by the knife-wielding Lambis on the hill above the village Nicola soon discovers, however, that Lambis is not the cut-throat bandit she fears; rather he is protecting Mark Langley, an innocent British tourist who witnessed the murder of an unknown man, and who was injured when shot at by the killers. Mark is frantic to begin searching for his younger brother, Colin, whom he has not seen since the night of the murder, but cannot do so until he regains enough strength to move. Once he finds Colin, he will be content to return to Lambis’ boat and hand the entire affair over to the authorities. But where is Colin? Is he even alive? When Nicola finally makes her appearance at the hotel in Agios Georgios to meet her cousin Francis and resume her holiday, it is with firm instructions from Mark to forget the whole incident and enjoy her vacation. However, she soon learns that the mystery is centred on her hotel. Moreover, she could hardly be expected to forget that an adolescent boy is missing. In this mystery, Mary Stewart skillfully weaves in the Greek legend of the moon-spinners, who spin away the moon every month to provide a dark night of refuge for hunted things. She also vividly portrays the Cretan countryside which Mark and Lambis scour for signs of Colin, even as they are pursued by the killers. As usual her characters are realistically and sympathetically drawn so that even the villains have some claim on the reader’s respect, if not affection. An extra element of romance and descriptions of the village inhabitants and Greek customs make the tale more than an intellectual puzzle and the solution to the mystery is fast-paced and surprising, with a dash of humour. The Moon-spinners is a novel to satisfy romance and mystery lovers alike.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Asi que quieres aprender guitarra

Asi que quieres aprender a tocar guitarra.......... la verdad es que es un paso super chevere el que has tomado...aqui estan algunos pasos sencillos

  • Empieza por entrar a un curso o contratar a un profesor que vaya a tu casa
  • Nunca dejes de practicar
  • Empieza con la guitarra mas dificil q encuentres...generalmente son algunas de madera.
  • Aprende lo basico antes de lanzarte al estrellato.......estudia acordes muy bien...no te detengas nunca en los puentes...aunque no lo parezca al principio se vuelven faciles con el tiempo.
  • Al principio descarga partituras sencillas de canciones que te gusten....conforme avances en tus clases te sera mas facil tocar canciones mas difíciles..y si puedes cantar que mejor
  • Nunca te detengas cuando no puedas hacer algo........con practica todo sale
  • Practica una pequeña hora diaria
  • La motivación es importante

Aqui ai una pagina de recursos que podra ayudarte

http://lacuerda.net/Recursos/acordes/

Visita para mas información

http://www.soldado.webs.com

Alcohol y capacidad mental

El alcohol ha mermado la capacidad mental de los jóvenes
Los trabajos de esta investigadora del funcionamiento cerebral en la población adolescente han aportado pruebas fundamentales que dejan patente la mayor vulnerabilidad de los adolescentes al alcohol. N. RAMÍREZ DE CASTRO 23 ABR. MADRID Susan Tapert presentó en Madrid sus últimos trabajos durante el seminario internacional sobre alcohol y daño cerebral en menores, que organizó el Ministerio de Sanidad. -¿Por qué los adolescentes son tan vulnerables al alcohol? -La adolescencia es un periodo clave en el desarrollo cerebral, una etapa en la que aún se está formando, y el alcohol interfiere en su formación. Hemos visto que el cerebro adolescente es más vulnerable que el adulto, tanto en estudios con animales como en humanos. -¿Qué alteraciones produce? -Sabemos que reduce un 10 por ciento la capacidad de la memoria y en recordar la información aprendida. En los estudiantes, esta reducción puede ser la diferencia entre aprobar y no aprobar, la clave del fracaso escolar. En diferentes estudios hemos comprobado que los chicos que se emborrachan el fin de semana tienen problemas de atención, razonan con mayor lentitud, poseen una peor capacidad de trabajo, más problemas para regular sus emociones y tomar decisiones. El alcohol también produce cambios estructurales. El tamaño del córtex prefrontal y los hipocampos se reduce. En estudios con resonancia magnética también hemos visto una reducción de la calidad de la materia gris y menor flujo sanguíneo en zonas claves. -¿Los daños son irreversibles? -Es un tema en discusión. Aún no sabemos con seguridad si estos cambios estructurales y de la capacidad cerebral son irreversibles. Lo sabremos cuando finalicen los estudios que tenemos en marcha. En un trabajo en el que seguimos a jóvenes bebedores desde los 16 años, durante ocho años, vimos que los problemas continuaban. -¿Nos enfrentamos a una generación con sus capacidades cognitivas mermadas por el alcohol? -Sí, aunque afortunadamente no todos los jóvenes beben hasta emborracharse. En particular, nos preocupan los jóvenes que se dan atracones de alcohol durante el fin de semana, que al día siguiente se sienten mal físicamente y tienen resaca. No recuerdan lo que hicieron, se sienten fatal, con dolor de cabeza, temblores, náuseas... Esos son los que más problemas van a tener más tarde. -¿Son conscientes los chicos de la cantidad que beben? -Unos sí y otros no. Algunos buscan emborracharse deliberadamente, otros no; pero la presión ambiental, de los amigos, la facilidad para conseguir el alcohol... permiten que pierdan el control. -¿Existe una edad segura para empezar a tomar alcohol? -No lo sabemos. Probablemente sea diferente para cada persona. La reacción al alcohol es diferente en cada individuo. Cuanto más tarde se empiece, mejor; si es a los 18 años bien, si pueden esperar hasta los 20 o 21, mejor todavía. -¿Por qué permitimos mejor el alcohol que otras drogas? -Porque está muy arraigado en nuestra cultura, en nuestra sociedad, incluso en nuestra religión. Y porque en cantidades muy pequeñas puede ser beneficioso para la salud. -¿Es peligrosa para los más jóvenes esa permisividad social? -Así es. Para un adolescente, ni siquiera una sola copa es beneficiosa para su salud. -¿Deberían administrarse con cuidado los mensajes sobre los beneficios del alcohol? -Hay que aclarar siempre que se dirigen a los adultos. -¿Sería eficaz que las botellas de bebidas alcohólicas reflejen advertencias sobre sus riesgos? -Sí. En Estados Unidos ya se realizan advertencias para embarazadas en el etiquetado, y avisos sobre los efectos en la conducción de vehículos. -¿Sería descabellado ver leyendas similares a las del tabaco, como «el alcohol daña el cerebro», o «puede matar»? -Temo que leyendas muy agresivas provoquen el efecto contrario. Si se dramatiza demasiado, la gente no se lo creerá. -Subir los precios sería una buena medida disuasoria para prevenir el consumo entre los jóvenes? -Probablemente sí. Hemos visto cómo la subida de impuestos en el tabaco redujo el consumo de los adolescentes. -¿La publicidad de bebidas debería ser menos atractiva? -Sin duda. La publicidad tiene una influencia real y peligrosa para los jóvenes. Todos los días, en todos los países, los adolescentes ven anuncios de bebidas alcohólicas. Es un tema que nos preocupa mucho. Los anunciantes utilizan recursos que resultan muy atractivos para los jóvenes. Están hechos con humor, con animales, con gente joven... En cambio, si sólo destacaran la calidad de sus ingredientes o la historia de la marca, no les atraerían. Hemos comprobado esos efectos y la reacción de los jóvenes a la publicidad con imágenes de resonancia magnética. -¿El vino y la cerveza debería tener una consideración especial, como bebidas menos dañinas? -No. El efecto en la salud depende de la cantidad de alcohol que consumas. En Estados Unidos, por ejemplo, nuestros jóvenes se emborrachan con cerveza, no con otras bebidas de más graduación. Beben más hasta lograr emborracharse. abc